Familiares de víctimas del doble terremoto que sacudió La Guaira hace más de un mes continúan esperando encontrar los cuerpos de sus seres queridos en un campamento improvisado, ubicado en las inmediaciones de la ciudad. La espera, que se prolonga semanas, ha generado un clima de incertidumbre y angustia entre los afectados, según informa lanacionweb.com.

El campamento, ubicado en un área con condiciones precarias, está lleno de familias que han perdido a sus seres queridos. El calor intenso y la presencia de moscas dificultan las condiciones de vida, pero la esperanza persiste. Juan Sánchez, uno de los afectados, logró recuperar el cuerpo de un familiar, lo que ha sido un alivio parcial para su familia, aunque no resuelve el drama de quienes aún no han encontrado a sus seres queridos.

Expertos en salud mental alertan sobre el impacto psicológico de una espera prolongada. La falta de certezas y la incertidumbre sobre el destino de los cuerpos pueden retrasar el proceso de sanación emocional. Mientras tanto, las autoridades continúan con las labores de búsqueda, aunque la complejidad del terreno y las condiciones climáticas dificultan los esfuerzos.