Estados Unidos y Irán han intensificado las tensiones en Oriente Medio tras una serie de declaraciones y acciones recientes. El comandante del Cuartel General Central de Irán, Ali Abdollahi, acusó a Washington de aplicar una política de incitación a la guerra, lo que podría profundizar el conflicto en la región (prensa-latina.cu). Esta crítica se produce en un contexto de creciente hostilidad entre ambos países, donde las relaciones se han deteriorado tras una serie de incidentes militares y diplomáticos.
Irán ha advertido a varios países de la región que reconsideren su cooperación con Estados Unidos, amenazando con consecuencias graves si no lo hacen. Un militar iraní afirmó que cualquier nación que se convierta en el escudo defensivo de Estados Unidos "arderá en el fuego de la guerra" (latercera.com). Paralelamente, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó drones contra Kuwait, donde Estados Unidos mantiene una importante presencia militar, como una forma de responder a las amenazas estadounidenses (lne.es).
La situación se complica aún más con la advertencia de la embajada estadounidense en Bagdad, que insta a sus ciudadanos a abandonar Irak debido al riesgo de ataques por parte de grupos terroristas alineados con Irán (heraldo.es). Mientras tanto, en otro frente, el ministro de Economía de Venezuela viajará al G20 para fortalecer la relación con Estados Unidos, aunque esto no parece abordar las tensiones directas entre Washington y Teherán.








