Madrid, 1 ago (Prensa Latina) La crisis migratoria en Ceuta, territorio español fronterizo con Marruecos, ha generado una situación compleja que ha llevado al gobierno español a anunciar la vuelta a una "normalidad razonable" en la ciudad autónoma. Según fuentes oficiales, unas 60.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos hacia Ceuta, lo que ha generado una presión significativa en las instituciones locales (elcomercio.pe).
La Policía local frustró la entrada de decenas de migrantes al puerto de Ceuta, mientras el gobierno elevó a 37.500 el número de retornos a Marruecos tras la crisis (democrata.es). Además, se reportaron 67 muertes en el marco de esta situación, según datos oficiales (diario.mx). El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, llegó a Lanzarote para iniciar sus vacaciones, tras una comparecencia en Ceuta donde se abordó la entrada de 50.000 inmigrantes procedentes de Marruecos (lavanguardia.com).
El grupo político Sumar, aliado del gobierno español, envió una carta al Relator Especial de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos de los Migrantes, en la que señaló indirectamente a Marruecos en la crisis (prensa-latina.cu). A su vez, el gobierno español rechazó asumir más menores inmigrantes tras la entrada masiva, calculando que en Ceuta habrían entrado unos 7.000 menores que no pueden ser expulsados (larazon.es). La situación ha sacudido la imagen de seguridad de las fronteras europeas, según críticas internas (elmundo.es).





