La ciudad autónoma de Ceuta vive una crisis migratoria sin precedentes, con miles de personas entrando desde Marruecos en días consecutivos, lo que ha generado un caos en la zona y ha llevado al gobierno español a tomar medidas urgentes. La presión migratoria ha superado los 60.000 personas en apenas dos días, según informes de la Comisión Europea, lo que ha generado una situación de emergencia en la frontera. El ministro de Interior, Fernando Simón, ha anunciado que se reúne con autoridades locales y policías para evaluar la situación y tomar decisiones sobre el cierre de la frontera con Marruecos, algo que la ciudad ha pedido explícitamente.
La entrada masiva de migrantes ha provocado un colapso en los servicios públicos y ha generado tensión entre la población local y los visitantes. La Junta de Portavoces de Ceuta ha aprobado la petición de cierre fronterizo, mientras que la Comisión Europea exige una respuesta rápida para evitar que la crisis se expanda a otros países miembros. La situación ha abierto un frente internacional contra el gobierno español, con varios países europeos pidiendo medidas sobre el régimen de Schengen y la seguridad fronteriza. La ciudad de Ceuta, con apenas 84.000 habitantes, se enfrenta a una situación que ha sido calificada como una "violación de la integridad territorial" por el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.





























