Italia anunció este viernes 31 de julio la suspensión del acuerdo Schengen con España tras la entrada irregular de más de 50.000 migrantes en Ceuta, ciudad española fronteriza con Marruecos. Esta medida, tomada por el gobierno italiano, busca reforzar los controles en las fronteras marítimas y aeroportuarias para evitar el flujo de personas no europeas, según informó el ministro del Interior, Matteo Piantedosi (20minutos.es).
La crisis migratoria en Ceuta ha generado una reacción internacional. Finlandia, Dinamarca y Suecia respaldaron la propuesta italiana, mientras que el líder checo Robert Fico rechazó la expulsión de España del Schengen y criticó la política migratoria laxa en la UE (democrata.es). En España, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, aclaró que no es posible trasladarse de Ceuta a la Península sin pasar por controles policiales, lo que refleja la complejidad de la situación (lasexta.com).
La ciudad autónoma de Ceuta ha sido vaciada en apenas dos días, con un volumen de personas equivalente al 62,5% de su población. Mientras el Ejército toma el control de la frontera, se activan medidas de devolución a Marruecos, lo que ha generado una crisis con resonancia global (infobae.com). La suspensión de Schengen representa un punto de inflexión en las relaciones entre España y Italia, marcado por la tensión migratoria.

























