Miles de migrantes se mantienen atrapados en Ceuta, en la frontera entre España y Marruecos, rechazando regresar a su país de origen. La situación se ha tensado en los últimos días, con cientos de personas esperando en las calles y en los parques de la ciudad para acceder al CETI, un centro de acogida donde pueden encontrar agua y comida, según informes de medios locales (20minutos.es). Muchos de ellos se niegan a volver a Marruecos, temiendo represalias o condiciones de vida precarias en su país.
La crisis ha generado reacciones en la política española, con líderes como Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien ha calificado la situación de "invasión intolerable" y cuestionado la actitud de Marruecos (elmundo.es). Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha criticado la postura marroquí, afirmando que "Marruecos se ha atrevido a hacer esto" sin esperar represalias (heraldo.es).
Aunque las autoridades españolas no han dado cifras exactas, fuentes policiales indican que el número de fallecidos se eleva a 72, mientras que Marruecos no ha publicado ningún balance oficial (lasexta.com). Mientras tanto, algunos migrantes deciden regresar a Marruecos por propia voluntad, aunque la tensión sigue siendo alta en la frontera.


























