Marruecos ha confirmado este domingo que unas 40.000 personas entraron en Ceuta desde su territorio, según el Ministerio del Interior marroquí. Además, el país reconoció 11 muertos en su territorio, diez de ellos ahogados, durante la crisis migratoria que afectó la zona. La cifra incluye también 1.135 personas que intentaron ingresar ilegalmente en Melilla, según fuentes oficiales.

La situación se intensificó el domingo 2 de agosto, cuando migrantes que entraron en Ceuta fueron escoltados por soldados españoles hacia la frontera con Marruecos para su devolución. El líder del partido Vox, Santiago Abascal, visitó la ciudad autónoma el domingo por la mañana y criticó al gobierno español por estar "supeditado a Marruecos".

Marruecos atribuyó la crisis a mafias, desinformación y malentendidos sobre una sentencia del Supremo. El país defiende su actuación en la frontera y trabaja con España para verificar el resto de las víctimas. El Papa León XIV pidió soluciones de "paz, estabilidad y justicia" ante la situación.