Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha decidido abandonar su ambicioso proyecto de privatizar la Copa del Mundo, tras recibir fuertes críticas y boicots de importantes entidades del fútbol. La iniciativa, conocida como FIFA Forward Enterprise, buscaba permitir a inversores privados participar en la organización del Mundial, sin control sobre el evento. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la UEFA, que amenazó con no participar en futuras competencias si el plan se implementaba (es.euronews.com).

La decisión de Infantino se tomó tras apenas cuatro días de debate, durante los cuales recibió críticas desde todas las partes del mundo. La UEFA, en particular, se mostró radical y dejó claro que no permitiría que el Mundial fuera organizado por una filial privada. Esta postura generó una gran tensión dentro de la FIFA, lo que llevó al presidente a reconsiderar su estrategia (lne.es).

Además, el asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, anunció su renuncia al organismo, expresando su desacuerdo con la propuesta, que consideró “perjudicial” para el fútbol. Esta salida refleja la división interna en la FIFA y la presión ejercida por las federaciones europeas. La decisión final de abandonar el proyecto busca mantener la unidad del fútbol internacional, aunque deja en claro las tensiones que enfrenta la organización (cadenagramonte.cu).