Más de 50.000 migrantes han regresado a Marruecos desde Ceuta en los últimos días, según informes oficiales. La cifra, que se sitúa entre 53.000 y 60.000 personas, incluye a quienes han sido devueltos voluntariamente tras llegar de forma irregular a la ciudad autónoma. Esta situación se ha agravado tras la crisis migratoria que ha afectado a Ceuta, con un flujo masivo de personas que han cruzado la frontera marroquí.
Estados Unidos ha acusado a España de facilitar la inmigración ilegal masiva a Europa, señalando la crisis en Ceuta como un ejemplo. Según fuentes oficiales, el gobierno español ha acelerado las devoluciones, mientras que el Ejército ha tomado el control de la frontera para garantizar el orden. La situación ha generado una tensión política, con críticas de parte de Marruecos, que reivindica la soberanía sobre Ceuta y Melilla.
La crisis ha tenido un impacto significativo en la población local, con un volumen de personas equivalente al 62,5% de su población en apenas dos días. A pesar de esto, el número de personas que permanecen en Ceuta sigue siendo elevado, especialmente entre jóvenes de entre 18 y 35 años. La situación ha llevado a una reevaluación de las políticas migratorias en la región, con algunos países como Portugal manteniendo el acuerdo Schengen pero endureciendo los controles fronterizos.



























