La crisis migratoria en Ceuta ha generado una reacción internacional. El presidente francés Emmanuel Macron ordenó reforzar la frontera con España para hacer frente a la situación, ofreciendo apoyo a las autoridades españolas, incluso mediante Frontex (elcomercio.pe). Mientras tanto, el líder estadounidense Donald Trump calificó la situación como una "invitación" y advirtió que EE.UU. podría enfrentar una situación similar si los demócratas ganaran las elecciones (malagahoy.es).
La tensión se ha extendido a nivel diplomático. Italia cerró el tráfico marítimo y aéreo con España, vinculando la llegada masiva de migrantes con la regularización de inmigrantes impulsada por el gobierno español (democrata.es). El ministro de Exteriores italiano convocó al embajador de España tras esta decisión (elnacional.com). Por su parte, el presidente español Pedro Sánchez respondió a las críticas internacionales, destacando los datos de inmigración en la UE y rechazando la división entre países (marca.com).
La situación ha costado vidas. Según informes, 57 personas han muerto al intentar cruzar desde Marruecos a Ceuta a nado, mientras que casi 60 mil migrantes han ingresado de forma irregular al territorio español. España mantiene operativos de búsqueda en las aguas cercanas a la frontera (cronica.com.ar). Al mismo tiempo, se informó que 37 mil migrantes han regresado a Marruecos (reforma.com).



























