El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó recientemente la alerta sobre el "apocalipsis de la inteligencia artificial" promovida por las grandes tecnológicas, calificando el tema como un "bulo". En una declaración pública, Trump destacó su apoyo a empresas como Nvidia, considerando que la tecnología de inteligencia artificial será un gran motor de crecimiento económico. Esta postura refleja una postura más favorable hacia el sector tecnológico estadounidense, en contraste con las advertencias de algunas corporaciones que alertaban sobre riesgos futuros.

A la vez, se ha revelado que un empresario ruso cercano al líder Vladimir Putin, Umar Kremlev, podría haber financiado parcialmente la boda del hijo de Trump en Bahamas. Esta conexión ha generado nuevas especulaciones sobre vínculos entre el entorno cercano al presidente y figuras rusas. Aunque no se ha confirmado directamente, la situación ha sido objeto de análisis en medios internacionales.

Mientras tanto, Canadá busca fortalecer sus lazos con la Unión Europea, en un contexto de distanciamiento de Estados Unidos. El primer ministro canadiense ha señalado que una relación más estrecha con Europa haría a ambos bloques más resilientes frente a los cambios en la política estadounidense. Esta evolución refleja una reconfiguración de alianzas en el escenario internacional.