Más de 60.000 personas que cruzaron ilegalmente la frontera entre Marruecos y España en Ceuta han regresado al país de origen, según estimaciones oficiales. La cifra, que incluye a migrantes de origen maghrebí, fue confirmada por el gobierno español, que indicó que la mayoría de los afectados ya había vuelto a Marruecos. La situación se intensificó en julio de 2026, cuando se registró una gran afluencia de personas intentando llegar a Ceuta, lo que generó un caos en la zona fronteriza.
La crisis migratoria alcanzó su punto más alto cuando al menos 57 personas perdieron la vida intentando cruzar el mar para llegar a Ceuta. Muchos de los fallecidos murieron ahogados al intentar nadar hacia la costa española. Las autoridades marroquinas y españolas acordaron la entrega de los migrantes que entraron ilegalmente, lo que permitió una rápida evacuación. Según fuentes locales, los migrantes regresaron por el mismo punto por el que habían entrado, tras una coordinación entre ambos países.
La situación ha generado protestas en Madrid, donde ciudadanos se manifestaron contra la afluencia de personas que llegaron a Ceuta. A pesar de la tensión, el gobierno español destacó que la mayoría de los migrantes ya había regresado a Marruecos, lo que refleja una respuesta conjunta entre ambos países para controlar la crisis.

























