El terremoto que sacudió Colombia el 5 de julio dejó un saldo de más de 200 muertos y miles de damnificados. Según el último reporte de Fasecolda, el organismo encargado de la gestión de riesgos, se requiere un monto total de 4.400 millones de pesos para atender los siniestros asegurados. Las aseguradoras han comenzado a realizar pagos a los afectados, aunque el proceso se ha visto retrasado por la complejidad de evaluar los daños en zonas remotas.
El gobierno ha anunciado la creación de un comité especial para coordinar la distribución de los recursos y garantizar que los beneficiarios reciban su parte de forma justa. A pesar de los esfuerzos, se han reportado casos de demora y falta de transparencia en algunos casos. La población sigue en estado de alerta, mientras se espera la finalización del proceso de evaluación y pago de los siniestros.



















