La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó hoy la idea de que la mayoría de los ciudadanos mexicanos apoye una intervención de Estados Unidos en el país. Durante una declaración oficial, Sheinbaum destacó que cualquier forma de intervención extranjera es rechazada por el gobierno mexicano. Ella criticó un informe que sugería que los mexicanos podrían apoyar acciones estadounidenses, calificando dicha afirmación como absurda.

Sheinbaum también cuestionó un sondeo publicado en redes sociales que mostraba una supuesta aprobación de la entrada de fuerzas extranjeras. Aclaró que este tipo de consultas no reflejan la opinión general del pueblo mexicano. En lugar de eso, insistió en que la cooperación con Estados Unidos debe basarse en el principio de "coordinación sin subordinación".

La presidenta reafirmó la independencia política del país y su compromiso con la soberanía nacional. Esta postura se alinea con la política exterior de México en los últimos años, que prioriza la autonomía en asuntos internos. La declaración se da en un contexto de tensión entre México y Estados Unidos en temas como migración y comercio.

La respuesta mexicana busca evitar cualquier interpretación de que el país esté abiertamente en contra de la presencia estadounidense, sino que defiende una relación basada en el respeto mutuo y la igualdad.